Extrañamos las montañas

8.

Extrañamos las montañas. ¿Ya te lo había dicho, Zaratustra? Sí, dirás que las montañas son una metáfora — el lenguaje es figuración — para tus pensamientos, como lo es el mar, el vuelo, los pies ligeros y todos tus animales — un bestiario maravilloso —; más aún, coincide con los que clasifican tu obra como una alegoría. Sí, que no te referías a las montañas en sí, que sólo representan lo elevado de tus pensamientos más profundos. Claro, entendemos la conjunción de elevación y profundidad: elevarnos a lo más profundo. La caverna en la montaña: oscuridad y mediodía, y luego también aprecio por la medianoche. Y las cimas no son más que sentencias para las cuales hay que tener piernas largas si se quiere ir de una a otra. Y que las montañas más altas — tus pensamientos más elevados — nacen de la profundidad de los mares. Ya sea elevarse a las profundidades o descender a lo más alto de tus montañas, de tus pensamientos. Y por ahí, los abismos, el eterno retorno. ¿Te hemos comprendido, Zaratustra? Pero ¿acaso no fue sobre esos «accidentes geográficos» donde te asaltó “la concepción fundamental de la obra, el pensamiento del eterno retorno, esa fórmula suprema de la afirmación, la máxima a la que puede llegarse en absoluto —, data de agosto del año 1881: está plasmada en una hoja con esta anotación final: «a 6.000 pies más allá del hombre y del tiempo».” Sí, fue durante tus caminatas en el bosque — pues desconfías de los pensamientos que nos son ventilados —, junto a los lagos, en uno de los siete veranos que pasaste en Sils María, en los Alpes Suizos. Sí, sí, sí, tres veces sí. Extrañamos las montañas. Cuánto aire falta en nuestros pensamientos.

La piedra de Nietzsche: "origen" del eterno retorno.
La piedra de Nietzsche.

«En uno de los recorridos que Nietzsche realizaba por la zona, se encuentra la que ha venido a denominarse ‘piedra de Nietzsche’. Según se dice, al pasar por aquí, le sobrevino la idea del eterno retorno». Foto tomada por La Viajera Incansable y de su entrada de blog Tras las huellas de Nietzsche: relato de una peregrinación a Sils-Maria, donde tiene más fotos increíbles de su travesía por los lugares que frecuentó Nietzsche durante esos veranos.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.