Metáforas para vivir

13.

Metáforas para vivir. La verdad se plantea como algo inexistente y sólo contamos con la metáfora como su engaño. Entonces, cuando Nietzsche califica el intelecto del hombre como el punto culminante del arte de fingir, ¿cómo puede elaborarse una crítica del intelecto a partir del intelecto mismo? ¿Cómo puede denunciarse la imposibilidad de la verdad, diciendo que sólo hay metáforas de las cosas, recurriendo a las metáforas mismas? Nos preguntamos sobre esta imposibilidad a partir del instrumento mismo al que le es imposible decirlo: el lenguaje. ¿Existe otro? Ante tal imposibilidad, habrá que optar por la metáfora que uno pueda asumir como verdad, es decir, optar por la mentira con o por la que uno quiera vivir. Si Dios habló y dijo lo que sea que haya dicho, entonces su creación es una metáfora. Luego el hombre mismo es una metáfora, que es lo mismo a decir que es una mentira o un engaño. ¿Pero cómo es posible decir y enunciar esto si ni siquiera tenemos un referente de la verdad? ¿Cómo surgió o se abrió su posibilidad? ¿Si existe la imposibilidad de la verdad, cómo hablar de un arte de fingir, de mentir, cómo se hace esa diferencia o contraste con algo que no sabemos ni de qué trata? Podemos decir ahora que eso de «la verdad» no es más que una mera suposición o invento, así como Dios, y que unos seguirán creyendo que existe mientras otros renuncian a ella o a él, debido a que no hay «pruebas» de su existencia. La verdad es su-puesta en escritura. Entonces existe la posibilidad siempre de decir otra cosa, de otra manera, desde otra perspectiva. Esa imposibilidad, a su vez, abre posibilidades. Si «la verdad» es un mero supuesto, puede que se trate entonces de una metáfora que enuncia como verdad la mentira del filósofo, pero es mentira. Una verdad se enuncia ahí, la de Nietzsche. ¿Seremos capaces de crear, creer y enunciar nuestra verdad, a pesar de saber que es una mentira? Por lo que entendemos tiene que ser así, si es que no queremos vivir por siempre decepcionados: necesitamos inventarnos nuestras mentiras o ficciones útiles para vivir.

Distrito 9 de Neill B.
Distrito 9

Distrito 9 – ¿metáfora bien, mal, o más o menos lograda? Un buen pretexto para volver a ver este trabajo bajo la dirección de Neill Blomkamp.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.

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