Sí y no, pero no todo el tiempo, sólo a veces

15.

Sí y no, pero no todo el tiempo, sólo a veces. «Gracias al trabajo analítico ha quedado demostrado que los sueños figuran el cumplimiento de un deseo sexual inconsciente de la época infantil, ahora reprimido. El sueño es — junto con los síntomas, la psicopatología de la vida cotidiana y los chistes — una de las formaciones del inconsciente, y por lo tanto la evidencia de su existencia. Así, ante la duda e incredulidad de los que no creen en la existencia del inconsciente, sólo tenemos que formularles la siguiente pregunta: ¿Usted sueña? — Sí — Ah, entonces, por lo tanto, usted tiene inconsciente. Eso con Freud. Pero también podemos plantearlo con Lacan. Miren, si el lenguaje es la condición del inconsciente, ya no necesitamos decir más. La estructura del lenguaje no se discute. En tanto seres parlantes, en tanto habitamos el mundo del lenguaje, en tanto el sujeto del inconsciente es producto de la cadena significante, en tanto no hay realidad prediscursiva, entonces hay inconsciente. Aun cuando sean mudos o sordos, por si alguien pregunta. Entonces: ¿Usted habla? — Sí — Ah, entonces hay inconsciente». — ¡Y nos piden que seamos cuidadosos con lo que aquí estamos diciendo! ¡Que no generalicemos! Que no todos los analistas se dirigen así. Que habría que diferenciar lo que es el discurso de lo que son las personas: ¡como si los límites fueran claros! Lo que es de una colectividad de lo que es una individualidad. Que no todos son unos fanáticos o religiosos del psicoanálisis. Pero antes que nosotros, ¿no deberían voltear a ver las generalizaciones que hacen sus propuestas teóricas? O qué, nos dirán que el problema ha sido la forma de la transmisión de ciertos psicoanalistas y maestros, y que Freud nunca afirmó que sus descubrimientos hicieran referencia a un hombre universal. Finalmente, ese discurso circula porque ha sido dicho por alguien y en algún momento nos asumimos como sus fieles herederos. «No es cierto, no se presupone el inconsciente de antemano, se le reconoce por sus efectos y sólo dentro del dispositivo psicoanalítico». ¿Y cómo podrías saber que esos son efectos del inconsciente? — «Porque así nos lo ha dicho Freud» —.

Los siete miembros del comité secreto y portadores del anillo sagrado
Los siete miembros del comité secreto y portadores del anillo sagrado

“El padre del psicoanálisis regalaba joyas con mensajes ocultos a sus discípulos más cercanos. Para él se reservó un anillo con la imagen de Zeus, rey de los dioses”. Leer la nota completa aquí: La increíble historia de Freud y su hermandad de los anillos secretos.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.

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