Tesis: Prolegómenos para una ligereza nietzscheana

El día de ayer presenté en el Colegio de Saberes (vía Zoom) mi examen profesional de maestría. Ahí expuse el trabajo de tesis Prolegómenos para una ligereza nietzscheana: fragmentos sobre psicoanalismo para obtener el título de Maestría en Saberes sobre Subjetividad y Violencia. El resultado fue aprobado con mención honorífica.

Nuevamente quiero agradecer los lectores de mi trabajo, Alix Almendra y Jorge Linares, por su tiempo y disposición durante estos meses, así como su presencia, comentarios, sugerencias y preguntas – todo ello impecable – durante el examen. Me siento especialmente agradecido con Germán Plasencia, director del Colegio de Saberes, por todo su apoyo y confianza incondicionales para la realización de esta tesis. Gracias a los intercambios que tuvimos fue que arriesgué con el tipo de escritura, contenidos y estructura de la misma.

Tesis: Prolegómenos para una ligereza nietzscheana - Fragmentos sobre psicoanalismo.
Instantánea del examen. En la parte de arriba: Germán Plasencia, Alix Almendra y Jorge Linares. Abajo: Ernesto A. Ocádiz

Previamente había compartido en este espacio algunos fragmentos que corresponden al capítulo Pre-textos a Zaratustra. Quizá en los siguientes días comparta otros fragmentos o capítulos, o por qué no, la tesis completa. Lo mejor será compartir el video de la sesión si logramos tener acceso al mismo. Por el momento me siento sumamente satisfecho por el resultado obtenido, pero aún más por haber tenido la oportunidad de compartirlo y comentarlo, más allá del texto, durante el día de ayer.

Ahora queda por terminar la tesis de doctorado Fragmentos sobre la ligereza en Así habló Zaratustra. De esta ya hemos anticipado parte del primer capítulo en la Revista Territorio del Diálogos con el artículo Fragmentos sobre la ligereza en los primeros discursos de Así habló Zaratustra.

Hasta entonces, Argonautas.

A paso de lobo

14.

A paso de lobo. Nihilista despreciador de vida y predicador de muerte y desesperanza: que no exista la verdad no quiere decir que la vida sea mentira — ¿Qué es la vida? ¡Ni siquiera los biólogos han logrado responder! —. Sí, ten cuidado con lo que nos dices. Te descubrimos a tiempo, te veíamos acercándote, acechando, silencioso, querías brincar sobre nosotros y verter tus pesados pensamientos en nuestros oídos: la vida es dolor y tormento, existir es padecer y nada más, para morir hemos nacido. Para ti no hay mejor ni mayor sabiduría que la de Sileno: «lo mejor habría sido no haber nacido, pero una vez que se ha nacido, lo mejor es morirse pronto». No, esta vez no nos tomaste por sorpresa —¿Ves? Todo es mentira, nada vale la pena, desprecia este mundo y la existencia absurda que en él habita —. «¡Cómo! ¿Tú vives todavía, Zaratustra? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Con qué? ¿Hacia dónde? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿No es tontería vivir todavía?».

A paso de lobo.
Lobo acechando sobre la nieve (Foto: Chris Muiden, licencia CC BY-SA 3.0).

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.

La tesis como literatura

5.

La tesis como literatura. En una tesis tienen lugar injertos, deconstrucciones, juegos, desplazamientos, sustituciones, figuraciones, metáforas, fragmentos, diseminaciones, reenvíos, etc. ¿Y dónde queda el «rigor académico»? No hemos encontrado — últimamente — mayor rigor que el de Jacques Derrida cuando se trata de trabajar y leer textos. El amor por los escritos y el trabajo que de ahí se desprende producen debates sumamente sofisticados. Por ejemplo, su lectura de los Escritos de Jacques Lacan durante su seminario de La bestia y el soberano nos muestra una lectura tan cuidadosa — que devela serios problemas de la propuesta teórica del psicoanalista francés — que ni siquiera hemos encontrado dentro de los propios psicoanalistas lacanianos o no lacanianos. Y hasta donde sabemos, tampoco se le ha dado respuesta desde el psicoanálisis a dicho texto de Derrida. A propósito de la tesis como literatura, también está aquella propuesta derridiana de la filosofía como literatura: la «tesis» en los límites, en los márgenes. Desconfiemos de esos doctos — y experimentemos con Zaratustra — cuyos pensamientos y escritura nunca han sido paseados ni ventilados. ¿Y cómo lo iban a ser, si el lugar de la seriedad y la religiosidad son los métodos científicos, las formas y los formatos, los proyectos de investigación, los marcos teóricos, las universidades, las cátedras, las teorías, las lógicas, la validez interna y externa, etc.? Necesitan respirar aire fresco: se están aposcaguando, echando a perder, huelen mal; necesitan ventilarse. Nos resulta de mal gusto y vulgar buscar una razón para todo lo que sucede, y también para lo que no.

Adam Sutler as queen
De la película V de Venganza: que dios salve a la reina Adam Sutler.

Hace algunos días una colega me escribió que la solemnidad y la seriedad impiden la política. Dentro del contexto en que se presentó dicho comentario, entendimos que la política implica discusiones, acuerdos, rechazos, propuestas, peleas, uniones, traiciones, etc. Es decir, todo aquello que resultaría imposible si en primer lugar se colocara, por ejemplo, el respeto, admiración y fidelidad incondicionales a los símbolos, las personas y/o los lugares que ocupan. Curiosamente, en la «política» es esto lo que parece dominar y guiar las acciones: podrás ser un imbécil e ignorante, o un tirano y bestia, pero ante la mirada de muchos eres El Canciller Adam Sutler, y con eso basta y sobra para «gobernar» un país.

Escribimos algo sobre V de Venganza hace algún tiempo. Se encontrará en el siguiente enlace: Democracias totalitarias – Una lectura de V de Venganza.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.