Fragmentos sobre la ligereza en los primeros discursos de Así habló Zaratustra

«El texto que presentamos a continuación explora el tema de la ligereza en algunos discursos de la primera parte de Así habló Zaratustra (Za de aquí en adelante) de Friedrich NietzscheEs una aproximación al tema y anticipa la forma de trabajo de nuestra tesis de doctorado; dicho de otra manera, sienta las bases para la misma. Esta breve presentación es un aperitivo que invita al lector a consumir la totalidad del trabajo una vez que esté concluido. Y se dará por concluido cuando se haya tratado el tema de la ligereza en cada uno de los discursos de las cuatro partes de Za junto con su Prólogo.

Dicho trabajo también supondrá relacionar los discursos de Zaratustra con otros textos e ideas de Nietzsche y con otros intérpretes, lectores y comentadores, pero no será su guía principal. La idea central del texto que aquí presentamos, y de lo que llegará a ser la tesis, es la ligereza en Za: sus posibles funciones, sentidos, características, usos, tipos, definiciones, intencionalidades, figuras, metáforas, relaciones, implicaciones lógicas e irracionales, contradicciones, ambigüedades, paradojas, rupturas, desplazamientos, deslices y dogmatismos. Así, sin mayor preámbulo, presentamos a continuación algunos fragmentos sobre la ligereza en los primeros discursos de Za como preámbulo de lo que será nuestro trabajo final de grado».

Portada de la Sexta Edición de la Revista Territorio de Diálogos del Colegio de Saberes de la CDMX. Primavera 2020.
Revista Territorio de Diálogos, Sexta Edición, Primavera 2020

El texto completo, Fragmentos sobre la ligereza en los primeros discursos de Zaratustra, puede consultarse en la Sexta Edición de la Revista Territorio de Diálogos del Colegio de Saberes de la CDMX dando click aquí.

Para leer algunos Pre-textos a Zaratustra da click aquí.

El Zaratustra del 19 de mayo de 2017

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El Zaratustra del 19 de mayo de 2017. Así habló Zaratustra fue el primer libro de Nietzsche que tuve en mis manos y que hasta la fecha no he podido terminar. No es que continúe su lectura desde hace más de veinte años, sino que, al tener la oportunidad de volver a él, sigo sin poder hacerlo. Recuerdo ese libro de pasta dura y papel desgarrado que servía de portada al libro: Zaratustra en caracteres gruesos y oscuros. Intenté leerlo por aquel entonces y, hasta donde puedo recordar, no habré pasado de las dos primeras páginas, esas donde dice que Zaratustra bajó de las montañas. Hoy en día quisiera encontrar ese libro en casa nuevamente, pero no sé dónde quedó ni tampoco sé quién lo llevó ahí. Dadas las preferencias y actividades en mi familia, poco literarias y menos aún filosóficas, queda como un misterio sin resolver. No avancé a pesar del interés que me despertaba el texto: quién carambas era Zaratustra. No llegué a más en aquel entonces. En esta «nueva» ocasión pude llegar casi a la mitad del texto que me remonta a la pesadez de aquella primera «lectura infantil», como si el tiempo no hubiese pasado por y para ese libro en particular. ¿Por qué me resulta tan pesado y no puedo dejarlo, y por qué vuelvo una y otra vez a él? Actualmente hemos perdido la cuenta del número de lecturas completas que hemos realizado.

Águila y serpiente de Zaratustra
El águila y la serpiente de Zaratustra. [LENA HADES. «Adler und Schlange» (águila y serpiente), 1997. Óleo sobre lienzo, 137 x 177 cm].

Para más imágenes del trabajo de Lena Hades sobre Así habló Zaratustra, dar click aquí.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.

Eruditismo del psicoanalismo

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Eruditismo del psicoanalismo. «La represión es el “intento de desalojo” de la conciencia de contenidos que resultaron displacenteros y que aún conservarían esa cualidad en el presente. Si esta operación funcionara sin falla, sin “error”, en definitiva, la “salud de los sujetos y de los pueblos” sería mucho más asequible. No obstante, la realidad se impone, dicta su veredicto, y nos muestra, en el síntoma, por ejemplo, cómo ese pasado retorna, vive y tiene efectos en el presente, por lo que el olvido nuca es total. El pasado, en ese retorno, se presenta desplazado y desfigurado, por lo que el recuerdo y la memoria tampoco son totales, o, mejor dicho, fieles a lo “acontecido”. Desde el psicoanálisis sí existe — aunque sin garantías — cómo “cortar” con el peso del pasado, pero este no es el espacio para exponerlo. Lo que queremos señalar con esto es que la vida psíquica, sus procesos y funciones que aquí nos interesan, no están bajo nuestro control. Uno olvida sin querer o recuerda sin motivarlo, recuerda queriendo olvidar o no puede recordar lo que se cree olvidado». Sí, Zaratustra también fue un docto y un nihilista. Sí, nosotros también fuimos sumamente religiosos al grado que todavía recordamos nuestras oraciones.

La voz del intelecto es suave
«La voz del intelecto es suave». Foto del blog de Lara Hernández.

«En primavera, los parques y jardines de Viena, se llenan de flores y aromas, por tanto, pasear por ellos es una delicia y en el de Sigmund Freud  se puede descansar durante todo el día en alguna de las 100 hamacas, de uso gratuito, a disposición de cualquier persona que quiera contemplar la hermosa iglesia cómodamente», tomado de La Iglesia Votiva y el parque Sigmund Freud.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.