¿Pasión por la vida o la muerte?

11.

¿Pasión por la vida o la muerte? Un colega asegura que los montañistas y escaladores llevan a cabo una «sublimación» de cierto impulso suicida — seguramente se refería a la pulsión de muerte freudiana, ya que se le da muy bien eso de andar interpretando todo desde su marco psicoanalítico —. Si acaso tiene «razón», me deja pensando lo siguiente: qué es arriesgar la vida y qué es eso de la transvaloración en Nietzsche. Sentí una especie de censura sobre aquellos personajes que tanto admiré — y aún admiro —, y por lo tanto sobre mí, pues desde ese punto de vista, nos arriesgamos «demasiado» y por «nada»: inconscientemente queremos morir. Este colega fue una de varias personas que censuraban mi práctica en la montaña o montado en bicicleta, muchas veces en soledad. Este «colega» mencionó algo sobre el arriesgarse, pero en el peligro cercano, no en jugarse la vida, como si existiese una forma correcta de leer la propuesta nietzscheana — porque además de psicoanalista, se dice lector de Nietzsche desde la adolescencia —, de entenderla y decir que era eso lo que quería decir y no otra cosa. Siendo así, entonces, ese arriesgarse a lo extraño y desconocido para mí, y no vencerme, ese continuar y seguir adelante a pesar de todo y por «nada», es algo «incorrecto» ante los oídos y ojos de este colega, estudioso y lector del filólogo alemán y del psicoanálisis. ¿Nietzsche es conservador entonces? ¿Arriesgarse, pero no del todo? ¿Arriesgar la vida es no morir (Anne Dufourmantelle)? ¿No seríamos también unos hipócritas y moralistas al decir «sí arriésgate, lánzate, da el brinco, pero cuida tu vida, no mueras en el intento? ¡Arriésgate, pero no tanto! ¡No sea que te vayas a morir!» Yo ya no entiendo. ¿He estado leyendo «mal» a Nietzsche o será que este colega aún tenía fuerte influencia sobre mí?

Anne Dufourmantelle - Elogio del riesgo
Anne Dufourmantelle (1964 – 2017)

Tomado de Clarín: «La filósofa francesa Anne Dufourmantelle, autora de una veintena de obras, incluyendo ‘Elogio del riesgo‘, murió en 2017, ahogada, cuando intentaba salvar a unos niños en una playa del sur de Francia». No faltaron los presurosos (de preferencia psicoanalistas) que se apresuraron a interpretar el suceso como un «pasaje al acto» o una «evidencia» de su propuesta de elogiar el riesgo.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.

Enano espíritu de pesadez

10.

Sube a nuestros hombros, pesado enano, una vez más. Vierte en nuestras orejas tus pesados pensamientos, sí, en aquellos que nos hemos descubierto anteriormente, en aquellos que deseamos la muerte y nos seduce la locura, en donde el pesimismo y la decadencia son nuestra bandera, incluso nuestro lema: lo mejor que puede pasar después de nacer es morir, inúndanos con tus sentidos fuera de este mundo, dinos que la tierra es pesada como pesada es la vida y su carga, que el sufrimiento es una objeción, que no existe esperanza ni futuro en este mundo, que nada vale la pena, que más vale volarse la cabeza o quedarse sin respirar. Vamos, di todo eso, ¿qué pasa, te has quedado mudo? ¿Son estas alturas la que te están afectando? ¿Te ha dado mal de montaña, te sientes mareado, te falta el oxígeno, quieres bajar, descender? Sientes nauseas. Ahora lo entiendes, para ti es imposible subir a estas profundidades, a estas alturas pierdes tus fuerzas. Tranquilo, no quiero matarte — sí, recuerdo que alguna vez dije que no era con odio con lo que se mataba al espíritu de la pesadez, sino con la risa —, eres mi amigo — sí, también recuerdo que alguna vez te llamé mi archienemigo — y me has acompañado durante este ascenso, y has aguantado valerosamente, reconozco eso. Este viento de montaña es fuerte y te enferma, te asfixia y te avienta. A mí, por el contrario, me fortalece, multiplica mis energías, cura mis enfermedades y desaparece mis dolores; sólo hacía falta ascender un poco más para darme cuenta de la fortaleza de estos pensamientos: sólo en lo más alto es posible la suprema afirmación del eterno retorno, porque es aquí donde te encuentro vencido. Este es mi éxito. ¿Qué dices, que en algún momento tendré que bajar, que tendré que descender, que no puedo quedarme aquí para siempre? No pierdes tu cinismo, te muestras valiente aun estando vencido. Oh, amigo, eres mi gran enemigo, y no podría negarte — ni negarnos — el buen gusto de una batalla más. Vayamos pues, descendamos otra vez, porque esto es la vida, y la quiero una vez más. — Y así comenzó un nuevo descenso para Zaratustra y el espíritu de pesadez. — Ya hemos perdido la cuenta —.

Sube a nuestros hombros, pesado enano, una vez más. Vierte en nuestras orejas tus pesados pensamientos en que deseamos muerte y locura.
LENA HADES. “Zarathustra und Zwerg” (Zaratustra y el enano), 1997. Óleo sobre lienzo, 137 x 177 cm.

Para más imágenes del trabajo de Lena Hades sobre Así habló Zaratustra, dar click aquí.

Para una presentación de estos fragmentos, ver nuestra entrada Pre-textos a Zaratustra o dar click aquí.

Pre-textos a Zaratustra

Pre-textos a Zaratustra son 21 fragmentos que componen uno de los capítulos de nuestra «tesis» Prolegómenos para una ligereza nietzscheana. Compartiremos uno diariamente a partir de mañana y hasta el 15 de octubre; esta fecha señala un aniversario más del natalicio de Friedrich Nietzsche. Deberá tenerse en cuenta que dichos fragmentos están fuera de contexto — además de que un contexto siempre permanece abierto e inabarcable (Derrida) — y que no añadiremos mayor explicación que la expuesta en esta entrada.

Dichos fragmentos los escribimos para abordar algún tema o punto en particular, por lo que su lectura individual — y fuera de las relaciones con el resto de los capítulos e ideas de la «tesis» — puede producir algún sentido. Algunos incluso pueden tener cierta secuencia o continuidad, pero tratándose de fragmentos lo «mejor» sería recibirlos desde las rupturas y discontinuidades que existen entre ellos, y aún así tratarlos como una «unidad».

Se anticipa que dichos fragmentos son previos a una escritura sobre el personaje de Así habló Zaratustra. Esto, invariablemente, implica a Nietzsche. Y esto, a su vez, entra en el campo de las discusiones sobre el grado en que autor y obra se asimilan o diferencian. Como sea, dentro de la obra nietzscheana, Zaratustra ocupa un lugar único, principalmente por el estilo y experimento escritural que Nietzsche utilizó para presentar sus ideas: alegorías, figuras, cantos, animales, sueños, ritmos, escenarios, travesías, metáforas, etc. Podríamos decir, a riesgo de reducir los sentidos de los fragmentos que presentaremos, que fueron «inspirados» por dicho texto. Sin embargo, sus relaciones e implicaciones fueron mucho más allá de aquel.

Así habló Zaratustra
Also sprach Zarathustra

Quizá podamos aclarar algo de esto último compartiendo el resto de los capítulos de nuestra «tesis». Empezar, por ejemplo, aclarando por qué escribimos «tesis» entre comillas.

Finalmente, las imágenes y los comentarios posteriores a los fragmentos han sido añadidos específicamente para la versión digital en este blog, es decir, nuestra «tesis» no contiene dichos elementos.

*Imagen tomada de aquí.